Tiene dinero de sobra y quiere meterlo en el préstamo. El banco le hace una pregunta que decide cuánto ahorra: ¿reducir el plazo o la cuota? Casi siempre la respuesta es el plazo, pero cuánto importa, y cuándo no, depende de dos cosas fáciles de comprobar.
Todas las cifras: hipoteca de 300.000 a 25 años al 7 %, cuota 2.120,34, intereses totales 336.101,28. Calculado con el motor de nuestra calculadora de hipotecas; el tipo es un ejemplo.
Por qué los primeros años son los caros
Los intereses se cobran sobre lo que aún debe y mientras lo deba. En el primer mes de esta hipoteca el 82,5 % de la cuota son intereses; la mitad de la deuda no se ha devuelto hasta el mes 209 de 300. Cada euro devuelto pronto deja de generar intereses al banco durante todos los años restantes: por eso importa tanto cuándo paga como cuánto.
Plazo o cuota: el mismo dinero, tres maneras
| Amortización | Reducir plazo | Reducir cuota |
|---|---|---|
| 20.000 una vez, en el mes 12 | ahorra 73.896,84 44 meses antes | ahorra 21.342,95 nueva cuota 1.976,79 |
| 20.000 una vez, en el mes 180 | ahorra 18.233,23 18 meses antes | ahorra 7.866,04 nueva cuota 1.888,12 |
| 200 cada mes | ahorra 76.303,96 58 meses antes | ahorra 31.254,49 |
Los mismos 20.000 pagados al final del primer año ahorran 73.896,84 si reducen el plazo y 21.342,95 si reducen la cuota: 3,5 veces menos. Pagados en el año quince, ahorran solo 18.233,23: quedan menos años que recortar.
Por qué reducir la cuota ahorra menos
Reducir el plazo elimina los últimos meses del préstamo y, con ellos, todos los intereses que habrían generado. Reducir la cuota mantiene la fecha final: la deuda baja, pero sigue igual de tiempo en el préstamo y el banco sigue cobrando esos meses, sobre un saldo menor, pero durante todo el plazo.
Con 200 extra cada mes la diferencia se ve de otra forma. Reducir plazo: el préstamo termina 58 meses antes, paga 48.200 extra en total y ahorra 76.303,96. Reducir cuota: la cuota baja un poco cada mes, hasta 661,65 al final; paga 59.800 extra y ahorra 31.254,49. Cada euro aportado ahorra 1,58 en el primer caso y 0,52 en el segundo.
Cuándo reducir la cuota sigue siendo lo correcto
- Cuando lo que le amenaza es la cuota mensual, no el total. Si una cuota menor marca la diferencia entre llegar o no llegar, tómela: un impago cuesta más que cualquier optimización.
- Cuando se acerca una etapa difícil —un hijo, un cambio de trabajo— y quiere la cuota menor como colchón.
- Cuando piensa invertir la diferencia y espera ganar más que el tipo del préstamo. Eso es una apuesta, no un cálculo; el tipo del préstamo, en cambio, es seguro.
Tres cosas que revisar en el contrato
- Qué se aplica si no dice nada. Pregúntelo e indique su elección por escrito cada vez.
- Cuándo se abona el dinero. Si solo cuenta en la fecha de la cuota, lo enviado antes queda parado hasta entonces.
- Comisiones y mínimos. Una comisión o un importe mínimo por amortizar cambia la cuenta de los pagos pequeños y frecuentes.
Pruébelo con su préstamo
En la calculadora de hipotecas y en la de préstamos añada una amortización —única, mensual o anual— y cambie entre «reducir plazo» y «reducir cuota»: los dos totales aparecen juntos. Si la deuda es de tarjeta, la calculadora de tarjetas de crédito muestra el mismo efecto.